Actores del cambio

KARIBAN BRANDS: actores del cambio

Las marcas KARIBAN BRANDS tienen un compromiso muy arraigado en materia social y ambiental. Siempre intentamos ir aún más lejos y poner énfasis en el concepto de «ecología» en la producción. Nuestras acciones se articulan en torno a 3 ejes principales: favorecer la selección de materiales sostenibles, aprovechar la experiencia y los conocimientos, y optimizar los circuitos cortos.

Así, ampliamos constantemente nuestra base de referencias en fibras naturales y virtuosas (como el algodón orgánico) certificadas por Ecocert Greenlife. Esta estrategia promueve el respeto del medio ambiente y de las personas que trabajan para mejorar nuestras colecciones. Al mismo tiempo, desarrollamos prendas confeccionadas en materiales reciclados, como el algodón o el poliéster reciclados. El algodón reciclado tiene una escasa huella ambiental y consume mucha menos agua y energía que el algodón convencional. El poliéster reciclado reduce nuestra dependencia en materiales derivados de la industria petroquímica, puesto que se fabrica a partir de materiales existentes. En su fabricación se consume mucha menos energía que en la del poliéster convencional, y permite reutilizar los residuos que, de otro modo, se incinerarían.

Cada día, afrontamos nuevos desafíos para reducir nuestro impacto en el planeta. Nuestras actividades están cada vez más orientadas al diseño ecológico y concentradas en la oferta de productos respetuosos con el medio ambiente. Además, revisamos continuamente nuestros procesos de producción para crear alternativas sostenibles y para prepararnos con calma para el futuro.

Las principales fábricas con las que trabajamos están situadas en Bangladesh. Los valores sociales y la seguridad son nuestra prioridad. Después de varios años, hemos abierto una oficina que emplea a una veintena de personas con el fin de controlar permanentemente las fábricas con las que trabajamos. El fin es verificar la política social y ambiental de estas fábricas, hacer un seguimiento de su producción y garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad en el marco de nuestra colaboración.

Asimismo, hemos ampliado nuestra selección de empresas europeas con el fin de reconocer y defender el saber hacer único de los talleres de fabricación de los países de la Unión Europea, al tiempo que controlamos las diferentes etapas de nuestros textiles o accesorios, desde la confección hasta la distribución.

El saber hacer de las fábricas europeas seleccionadas aporta un valor añadido a nuestros productos, tanto en términos de calidad como de diversidad humana. Las técnicas utilizadas, el control de todas las etapas de la fabricación y el toque artesanal son una gran ventaja y una garantía de calidad.

Seleccionamos meticulosamente nuestras materias primas y prestamos una atención especial a nuestros circuitos de producción y de distribución. Al apostar por los circuitos cortos, limitamos nuestro impacto ambiental y promovemos la economía local. La reubicación y la localización de la producción textil en Europa favorece el empleo y el desarrollo de nuevas competencias y tecnologías.

Además de estrechar vínculos entre los países vecinos, esto permite también aumentar el uso de materiales locales o ecológicos pensados para una moda ética.